Otro aeropuerto de Castellón, o el Museo se hará sí o sí
¿De verdad hace falta endeudarnos más? Y vuelta a empezar: ¿quién paga la fiesta? Estas palabras no son de Podemos, sino de Montserrat Candini, nuestra alcaldesa, que preside un Ayuntamiento con cerca de 11M € de deuda viva del año 2013, y que hablaba de obras faraónicas el año 2011:
Se han construido verdaderas catedrales de la modernidad. Es el caso del faraónico TecnoCampus de Mataró, las instalaciones de la Plataforma Multiservicio de Vilanova y la Geltrú o la nueva Feria de Reus.La mayoría de estas obras presentan un elemento común. Están por pagar. O bien directamente a los empresarios que las han construido o bien indirectamente al Banco o Caja que ha hecho la financiación. Y en muchos casos, eran obras dudosamente prioritarias y de una rentabilidad social y económica cuestionable. Tenemos el ejemplo de Calella. Mejor hacer un puente que no ampliar la guardería. Eso si, después hablaremos de servicios a las personas y de priorizar la enseñanza.
Ella misma ha respondido sobre su faraónico proyecto: la idea conjunta de Publintur y CiU la pagará la ciudadanía de Calella. Para que el previsto Museo, como mínimo, es de una rentabilidad cuestionable, y no sólo económica, sino de oportunidad y de rigor museístico y museográfico. ¿Es lógico destinar casi 200.000.000 de las antiguas pesetas a un proyecto sobre el que pesan graves y fundamentadas dudas acerca de su viabilidad, y cuya tramitación se ha llevado de forma totalmente opaca, en un momento de crisis como el actual? Recordemos las palabras de la misma alcaldesa:
[...] los presupuestos para el 2015 continuan enmarcados en el contexto de una crisis muy dura y de muy larga duración, que afecta a muchas personas en situación de paro y que desde el Ayuntamiento se pone el acento en las políticas sociales.
Veamos algunas de las políticas sociales en cuestión:
Total, poco más de 500.000 euros, la mitad de lo presupuestado para el Museo del Turismo en su fase inicial. Parece claro pues cuales son las prioridades del consistorio actual. ¿Sabemos si el Museo en cuestión aportará nuevos puestos de trabajo en una proporción que justifique el volumen de inversión? ¿Sabemos si el atractivo del proyecto es suficiente como para atraer al número de visitantes necesarios para amortizarlo, o por el contrario ya se prevé que pase a engrosar la lista de equipamientos culturales eternamente subvencionados? ¿Es razonable asignarle 1300m2 de un edificio tradicionalmente problemático en cuanto a los usos que se le pretenden dar, o se trata de llenar el mayor espacio posible para poder justificar un presupuesto descomunal? ¿Es adecuada su ubicación, separada del pueblo por la omnipresente carretera nacional II? ¿Tiene interés para el común de los visitantes que acuden a nuestro municipio una instalación de este tipo? ¿Por qué se ha tramitado todo el asunto sin consultar a los otros grupos (sólo se informaba de las actuaciones realizadas) ni mucho menos a la ciudadanía? Nada que se acerque, pues, a la claridad y la transparencia que se predica, también en los métodos, a propósito de la confesión de Jordi Pujol en el artículo de la señora Candini:
En el Grupo Municipal de Convergència i Unió (CiU) pensamos que la transparencia es garantía de responsabilidad, que la desconfianza democrática puede ser buena si sirve para mejorar y garantizar los derechos de los ciudadanos, que una administración fuerte necesita dotarse de todos los instrumentos necesarios en marcha i que hemos de responder al compromiso moral y de método.
Ninguna de las anteriores preguntas ha sido aclarada, y mucho nos tememos que, o bien no tienen respuesta, o ésta no es favorable al desarrollo del proyecto, por lo cual el equipo de gobierno del consistorio actual prefiere obviarlas o pasar de puntillas sobre ellas. Pensamos pues que, en una situación como la actual, donde a personas sin recursos se les echa de su hogar, donde hay niños que acuden al colegio sin saber si podrán comer a mediodia, donde un trabajador no llega a final de mes ni está seguro de conservar su puesto mañana, el proyecto del Museo del Turismo está fuera de lugar y no tiene ninguna utilidad para Calella. Debemos meditar sobre este nuevo “aeropuerto de Castellón”, sobre las prioridades de nuestro municipio y sobre el compromíso moral y de método.
Por eso creemos que es necesario que alcemos la voz, que nos hagamos oir para decir NO AL MUSEO DEL TURISMO. Por eso pedimos la participación de nuestros conciudadanos, para dejar claro de una vez por todas que estamos hartos de Aeropuertos de Castellón, que los gestores públicos ya no pueden seguir haciendo lo que les plazca con el dinero de todos, y que si lo intentan deben dar las correspondientes explicaciones y convencernos. Por una Calella realmente social, por una Calella de todos y no de unos cuantos, por una Calella sin hipotecas para el futuro: Firma NO AL MUSEO DEL TURISMO.
Se han construido verdaderas catedrales de la modernidad. Es el caso del faraónico TecnoCampus de Mataró, las instalaciones de la Plataforma Multiservicio de Vilanova y la Geltrú o la nueva Feria de Reus.La mayoría de estas obras presentan un elemento común. Están por pagar. O bien directamente a los empresarios que las han construido o bien indirectamente al Banco o Caja que ha hecho la financiación. Y en muchos casos, eran obras dudosamente prioritarias y de una rentabilidad social y económica cuestionable. Tenemos el ejemplo de Calella. Mejor hacer un puente que no ampliar la guardería. Eso si, después hablaremos de servicios a las personas y de priorizar la enseñanza.
Ella misma ha respondido sobre su faraónico proyecto: la idea conjunta de Publintur y CiU la pagará la ciudadanía de Calella. Para que el previsto Museo, como mínimo, es de una rentabilidad cuestionable, y no sólo económica, sino de oportunidad y de rigor museístico y museográfico. ¿Es lógico destinar casi 200.000.000 de las antiguas pesetas a un proyecto sobre el que pesan graves y fundamentadas dudas acerca de su viabilidad, y cuya tramitación se ha llevado de forma totalmente opaca, en un momento de crisis como el actual? Recordemos las palabras de la misma alcaldesa:
[...] los presupuestos para el 2015 continuan enmarcados en el contexto de una crisis muy dura y de muy larga duración, que afecta a muchas personas en situación de paro y que desde el Ayuntamiento se pone el acento en las políticas sociales.
Veamos algunas de las políticas sociales en cuestión:
- 376,816,25 € (2015) para contratar temporalmente a personas en paro (unas 30 personas), personas que además no van a cotizar en ningún régimen de la Seguridad Social, tal como dispone la ley al efecto, ideada para fomentar el empleo.
- 190.000 € (2105) a presupuestos participativos (10.000 a juventud, 80.000 a equipamientos deportivos y 100.000 a proyectos varios)
- 6.000 € (2014) en subvenciones para alquiler de viviendas a jóvenes (12 viviendas a 500 €)
Total, poco más de 500.000 euros, la mitad de lo presupuestado para el Museo del Turismo en su fase inicial. Parece claro pues cuales son las prioridades del consistorio actual. ¿Sabemos si el Museo en cuestión aportará nuevos puestos de trabajo en una proporción que justifique el volumen de inversión? ¿Sabemos si el atractivo del proyecto es suficiente como para atraer al número de visitantes necesarios para amortizarlo, o por el contrario ya se prevé que pase a engrosar la lista de equipamientos culturales eternamente subvencionados? ¿Es razonable asignarle 1300m2 de un edificio tradicionalmente problemático en cuanto a los usos que se le pretenden dar, o se trata de llenar el mayor espacio posible para poder justificar un presupuesto descomunal? ¿Es adecuada su ubicación, separada del pueblo por la omnipresente carretera nacional II? ¿Tiene interés para el común de los visitantes que acuden a nuestro municipio una instalación de este tipo? ¿Por qué se ha tramitado todo el asunto sin consultar a los otros grupos (sólo se informaba de las actuaciones realizadas) ni mucho menos a la ciudadanía? Nada que se acerque, pues, a la claridad y la transparencia que se predica, también en los métodos, a propósito de la confesión de Jordi Pujol en el artículo de la señora Candini:
En el Grupo Municipal de Convergència i Unió (CiU) pensamos que la transparencia es garantía de responsabilidad, que la desconfianza democrática puede ser buena si sirve para mejorar y garantizar los derechos de los ciudadanos, que una administración fuerte necesita dotarse de todos los instrumentos necesarios en marcha i que hemos de responder al compromiso moral y de método.
Ninguna de las anteriores preguntas ha sido aclarada, y mucho nos tememos que, o bien no tienen respuesta, o ésta no es favorable al desarrollo del proyecto, por lo cual el equipo de gobierno del consistorio actual prefiere obviarlas o pasar de puntillas sobre ellas. Pensamos pues que, en una situación como la actual, donde a personas sin recursos se les echa de su hogar, donde hay niños que acuden al colegio sin saber si podrán comer a mediodia, donde un trabajador no llega a final de mes ni está seguro de conservar su puesto mañana, el proyecto del Museo del Turismo está fuera de lugar y no tiene ninguna utilidad para Calella. Debemos meditar sobre este nuevo “aeropuerto de Castellón”, sobre las prioridades de nuestro municipio y sobre el compromíso moral y de método.
Por eso creemos que es necesario que alcemos la voz, que nos hagamos oir para decir NO AL MUSEO DEL TURISMO. Por eso pedimos la participación de nuestros conciudadanos, para dejar claro de una vez por todas que estamos hartos de Aeropuertos de Castellón, que los gestores públicos ya no pueden seguir haciendo lo que les plazca con el dinero de todos, y que si lo intentan deben dar las correspondientes explicaciones y convencernos. Por una Calella realmente social, por una Calella de todos y no de unos cuantos, por una Calella sin hipotecas para el futuro: Firma NO AL MUSEO DEL TURISMO.